En la vuelta el equipo veleño fue arrollado por los isleños que se impusieron en el Helidoro Rodríguez por el escandaloso resultado de 8-0, los chicharreros acabarían cayendo en cuartos de final frente al que a la postre sería vencedor del torneo, el Atlético de Madrid. Clemente, siempre criticado por su planteamiento y estilo de juego, supo aprovechar la estructura del equipo que se llevó al anterior Mundial de los Estados Unidos y añadió nuevos atacantes como Alfonso Pérez y Juan Antonio Pizzi. La ida tuvo que disputarse en el Estadio de La Rosaleda ya que los tinerfeños se negaban a jugar sobre albero.





